Se cuestiona la organización del Mundial tripartito (Canadá, México, Estados Unidos) por las disparidades en las condiciones de juego. Equipos como Argentina no jugaron en Canadá ni México, mientras que otros enfrentaron altitudes extremas o temperaturas de hasta 40 grados.
La final se jugará en Estados Unidos, pero se critica que las reglas no son parejas para todos los equipos, afectando el desarrollo del juego. Se menciona que la FIFA necesita países que aporten grandes sumas de dinero para solventar los costos del campeonato.