Se observan datos mixtos en el consumo: mientras aumenta el uso de tarjetas de crédito y el consumo en pequeñas y medianas empresas (PyMEs), se registra una caída significativa en el consumo de carne y pan.
El consumo de carne ha disminuido, y el del pan se ha desplomado un 60% en comparación con el año anterior. Estos datos sugieren una tendencia de cautela en el gasto por parte de los consumidores, quienes priorizan el cuidado de sus finanzas.