El juez Martínez de Giorgi tomó una decisión en el caso Libra que afecta a cinco denunciantes, impidiéndoles continuar como querellantes.
La argumentación del juez se basó en que los denunciantes participaron en actividades de riesgo, comparándolas con ir a un casino o apostar a una criptomoneda, lo que les quitaría autoridad.
Esta decisión, tomada el día del partido de la selección argentina, debilitó la causa y generó interrogantes sobre posibles influencias externas.