Canadá invertirá significativamente en su defensa y la de la OTAN, con la compra de doce submarinos fabricados por una firma alemana vinculada a ThyssenKrupp. Esta decisión subraya la percepción de un cambio en el orden de seguridad global.
El primer ministro canadiense ha señalado que el mundo ya no es como antes, y que ni siquiera se puede confiar plenamente en Estados Unidos, lo que motiva una mayor inversión en defensa propia y de la alianza.