Se describen las precarias condiciones de las viviendas en la comunidad, donde la falta de paredes y techos es una constante. Algunas familias cuentan con chapas de zinc, pero la ausencia de paredes las expone a las inclemencias del tiempo, especialmente al viento fuerte.
La situación se agrava para aquellas familias que carecen de techo o paredes, y la situación es similar para la mayoría. Se señala que las familias ubicadas en zonas más alejadas son las que más sufren estas carencias, mientras que otros miembros de la comunidad tienen condiciones ligeramente mejores.