El segmento se sitúa en Villa del Rosario, Entre Ríos, describiendo la localidad como un lugar tranquilo y hermoso donde sus habitantes son gente de trabajo. Se destaca la seguridad del pueblo, hasta el punto de poder dejar objetos en la vereda sin temor a que sean robados.
Se menciona el orgullo de los residentes por su lugar de origen y se hace referencia a la producción familiar de naranjas, una actividad que se ha mantenido a lo largo de generaciones. La descripción evoca un sentido de pertenencia y la valoración de las raíces.