El Ministerio de Educación de Venezuela, a través de Delcy Rodríguez, anunció la reanudación de clases el 6 de julio en zonas no afectadas por el terremoto. Sin embargo, la medida genera dudas debido a que aún hay escuelas sin evaluar y en riesgo de derrumbe.
La decisión del gobierno venezolano de intentar volver a una normalidad se ve empañada por la preocupación de que los niños asistan a edificios que no han sido declarados seguros tras el sismo. La periodista cuestiona la coherencia de esta medida.