Existe una profunda frustración en la comunidad Nivaclé de Formosa, ya que las autoridades gubernamentales niegan su existencia en la provincia. Los habitantes cuestionan esta postura, argumentando su presencia y arraigo en el territorio.
La negación de su identidad se refleja en la falta de reconocimiento oficial, a pesar de que ellos viven, trabajan y tienen familia en la región, evidenciando una desconexión entre la realidad de la comunidad y la percepción oficial.