Ucrania ha intensificado sus ataques contra Rusia, utilizando drones para impactar terminales petroleras en San Petersburgo. Según informes, estos ataques han logrado paralizar cerca del 43% de la capacidad de refinación de petróleo de Rusia, generando pérdidas millonarias.
El Estado Mayor General de Ucrania confirmó que en el último mes se han atacado con éxito ocho refinerías de petróleo rusas. Las pérdidas económicas acumuladas para Rusia, derivadas de estos ataques, se estiman en miles de millones de dólares desde agosto de 2025. La situación ha provocado una crisis de combustible en Rusia, con largas filas para cargar gasolina y el cierre de surtidores en algunas zonas.
El presidente Zelensky ha confirmado la estrategia de mermar la maquinaria bélica del Kremlin mediante bombardeos de largo alcance. La repercusión de estos ataques se siente no solo en Rusia sino también en Europa, afectando el suministro de combustible.