En La Guaira, la zona más afectada por el terremoto en Venezuela, las personas que perdieron todo fueron trasladadas al antiguo albergue de Caraballero. Lo que antes era una zona turística ahora está repleta de tiendas improvisadas con camas precarias y colchones en el suelo.
Los damnificados expresan su desesperación ante la falta de condiciones básicas, incluyendo la imposibilidad de cocinar. La angustia se mezcla con la incertidumbre sobre la desaparición de sus seres queridos y la posible interrupción de la ayuda humanitaria.