Signorini recuerda un episodio en el Mundial del 94 donde a Diego Maradona le "cortaron las piernas", refiriéndose a la exclusión del jugador. Atribuye esto a la "perversidad del poder" y a "miserables".
Cita a César Luis Menotti para afirmar que si el fútbol no sirve para ser feliz o para mejorar, entonces solo beneficia a empresarios y jeques árabes, y se utiliza para frivolizar y dominar a la gente.