Mauro Icardi enfrenta un panorama complicado con el Galatasaray, club que le ha cerrado las puertas tras unos comentarios desafortunados sobre los "turcos sucios". Se culpa a Wanda Nara de haber filtrado chats privados que llegaron a oídos del presidente del club y la dirigencia técnica, generando gran malestar.
Icardi está intentando subsanar el error y reingresar al club, pero las negociaciones se presentan difíciles. Su representante, Elio Pino, emitió un comunicado al respecto. La situación se agrava dado que Icardi tiene un viaje a Turquía inminente para intentar arreglar su contrato, el cual se vería afectado por esta controversia.