Se analizó cómo la eliminación de subsidios y las tasas de interés positivas han erosionado el poder adquisitivo de los salarios, afectando significativamente el ingreso real de los hogares. A pesar de que en algunos casos el salario nominal pudo haber seguido la inflación, el impacto en el bolsillo fue mayor debido a estos factores.
Se detalló que los gastos fijos del hogar, como servicios y créditos, consumieron una parte importante del ingreso, llevando a muchas familias a dejar de pagar ciertas cuotas o a priorizar gastos básicos, evidenciando una situación económica crítica para la mayoría de la población.
El poder adquisitivo de los salarios se ve mermado por la quita de subsidios y el aumento de gastos fijos.