Víctor González, rescatista venezolano, compartió detalles sobre la crítica situación en Venezuela tras el terremoto, describiendo la magnitud del desastre como algo sin precedentes para el país. A pesar de contar con entrenamiento y protocolos internacionales, la realidad superó cualquier hipótesis.
González explicó que los edificios colapsados albergaban cientos de apartamentos, multiplicando la cantidad de víctimas potenciales. La falta de suficientes rescatistas y la necesidad de trabajar en condiciones de extrema inseguridad, con el riesgo constante de nuevos derrumbes, complicaron las labores.
Además, señaló la dificultad de manejar la desesperación de los familiares que exigen un acceso inmediato, mientras los equipos deben seguir protocolos para garantizar la seguridad. La falta de tecnología y equipamiento adecuado al inicio de la emergencia obligó a depender de la voluntad y el esfuerzo humano, con tiempos de rescate prolongados.