Se explora la capacidad de decirle "sí" o "no" a un deseo, como un punto crucial al que lleva el psicoanálisis, según Lacan.
Se ejemplifica con la renuncia al cigarrillo, destacando la potencia de poder negarse a un deseo, incluso cuando las ganas persisten.
Se enfatiza que el análisis no promueve la satisfacción irrestricta del deseo, sino que habilita la decisión personal de aceptarlo o rechazarlo, reconociendo que la renuncia es un acto distinto a la privación.