Los festejos por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos se vieron parcialmente opacados por el calor extremo y alertas de tormentas.
A pesar de las inclemencias del tiempo, se llevaron a cabo diversos eventos culturales y representaciones en Washington y otras ciudades. El presidente Donald Trump pronunció un discurso, aunque la organización de los festejos generó controversia debido a la percepción de un fuerte sesgo partidista republicano, con la creación de comisiones y elementos conmemorativos centrados en su figura.
La comisión bipartidista original, América 200, trabajó durante años para la organización, pero la iniciativa de Trump con la comisión Freedom 250 generó discusiones sobre la politización de la celebración.