París se enfrenta a una nueva ola de calor, con temperaturas que ya alcanzan los 30 grados y se prevé que aumenten a 35-36 grados la próxima semana, llegando a 38 grados. Esta situación es similar a la vivida anteriormente, con máximas de 40 grados registradas en el sur del país, donde también se combaten importantes incendios.
La intensa temperatura en la capital francesa, con 31 grados actuales en la avenida James Elysee cerca del Arco del Triunfo, ha llevado a la gente a vestirse con ropa ligera. Se espera que el calor se intensifique a mediados de semana, afectando significativamente la vida en la ciudad.