Se contrasta la tristeza de los brasileños en un bar de Palermo con la alegría de los noruegos en un bar irlandés del centro porteño, quienes celebran eufóricamente la victoria de su selección.
Las imágenes muestran a los noruegos festejando con tambores y cánticos, imitando al capitán de su equipo. A pesar de la euforia, se destaca la tranquilidad y la ausencia de disturbios en la celebración.