La comunidad brasileña en Argentina vive con extrema tensión el partido entre Brasil y Noruega en Palermo. Los nervios son palpables entre los presentes en el local organizado por el DJ Dijaneiro.
El arquero noruego se ha convertido en figura, atajando un penal a Guimaraes y otras ocasiones claras, lo que aumenta la angustia de los brasileños. Noruega, con el poderío de Haaland, también acecha el arco de Alisson.
A pesar de la tensión, el humor y el baile no se pierden, con caipiriñas y comida animando el ambiente. Vinicius es ovacionado como un ídolo, similar a Messi para los argentinos.
El partido se vive con un sabor particular para muchos brasileños que residen en Argentina, algunos como turistas y otros estudiando. La posibilidad de un enfrentamiento con Argentina en el Mundial genera debate entre ellos.