Un cronista se encuentra en un bar irlandés de Buenos Aires copado por noruegos que celebran la clasificación de su selección a las próximas instancias del Mundial.
El cronista dialoga con fanáticos noruegos que expresan su sueño cumplido de jugar en el Mundial y enfrentar a Brasil en octavos de final. Manifestaron respeto por México, su próximo rival, pero también ilusión por un posible cruce contra Inglaterra en cuartos.
Los entrevistados expresaron su fanatismo por la selección argentina, aunque uno de ellos evitó decir por cuál equipo local es hincha para mantener la neutralidad diplomática, pero deslizó que no es de Boca Juniors.
El segmento concluye con la preparación de un "bombo guerrero" y la participación del embajador noruego en un "remo" simbólico, una acción lúdica que busca fomentar el espíritu deportivo.