Nicolás expresa su sorpresa ante el cariño que recibe a través de las redes sociales, un aspecto que antes no consideraba pero que ha aprendido a valorar gracias a su hija Rufina.
A pesar de no creer haber hecho "mucho mérito" para tal afecto, agradece la conexión con el público y cómo la risa que generó en su momento sigue siendo recordada. No da por sentado este cariño y lo considera inesperado.