Nicolás comparte cómo organizaba su vida personal, especialmente en relación a sus relaciones sentimentales, mencionando que antes lo vivía más espontáneamente.
Asegura ser la misma persona de siempre, a pesar de los años y las experiencias vividas. Destaca la importancia de sus padres, Roberto y Cristina, quienes lo apoyaron incondicionalmente y le inculcaron valores fundamentales.
Agradece a sus padres por haber construido algo maravilloso con las herramientas que tenían, y aunque reconoce que pudo haber manejado algunas situaciones de otra manera, valora la tranquilidad que le brindó el saber que su familia siempre lo apoyó y conoció su verdadera esencia.