El actor Nicolás reflexiona sobre la importancia de Córdoba en su vida, describiendo la tranquilidad que le brinda y el buen trato de sus habitantes.
Agradece el apoyo de su familia, especialmente de su madre Cristina y su padre Norberto, quienes lo acompañaron en sus inicios y le enseñaron el valor de las cosas y la importancia de tener las prioridades claras.
Destaca que, a pesar de no provenir de una familia de actores, sus padres supieron contenerlo y guiarlo en su carrera, enseñándole a lidiar con la inestabilidad de la profesión y a mantener los pies sobre la tierra.