Se enfatiza que el rendimiento de un jugador se mide en la Copa del Mundo, y se lamenta que Neymar Jr. no haya podido demostrar su potencial en esta competición. Se contrasta esto con la importancia de la Champions League y la Copa Libertadores en Sudamérica.
Mientras tanto, en Oslo se observa un ambiente de festejo con gente reunida, generando un murmullo característico. Las imágenes muestran una avenida concurrida, sugiriendo un punto neurálgico de celebración.