El microcentro porteño se viste de fiesta con la celebración de hinchas noruegos por la victoria de su selección en el Mundial. El ambiente es de euforia y cánticos, con la presencia del embajador de Noruega.
Se destaca un ritual particular: el "bombo" con remo, que simula el remar para avanzar más rápido, un símbolo de la cultura noruega que se traslada a la hinchada.
La transmisión muestra la alegría contagiosa de los fanáticos, quienes esperan con ansias el próximo partido de Noruega contra México e Inglaterra.