El ambiente en el lugar donde se sigue el partido entre Brasil y Noruega está cargado de nerviosismo y sed. Los presentes consumen diversas bebidas como caipiroska, caipiriña y maracuyá.
Se observa que, a diferencia de los argentinos que pierden el apetito con los nervios, los brasileños en esta ocasión sienten sed y buscan beber para calmar la tensión. Seis latas de cerveza son consumidas durante la pausa de hidratación.