Dos banderazos de argentinos en Miami terminaron con incidentes y tensión con la policía. En uno de ellos, a los vendedores de parrillas les secuestraron los implementos, a pesar de que algunos creían tener permiso.
El otro banderazo, en una esquina céntrica, generó acumulación de gente y calor, y la policía intervino para dispersar la concentración.
Las autoridades reforzaron la seguridad en el estadio ante la posible llegada de miles de argentinos sin entrada, buscando prevenir desmanes y garantizar el orden.