El cronista se encuentra en Miami, detallando la alta temperatura y la sensación térmica en la península de Florida. Mientras recorre un mercado, interactúa con locales y otros argentinos, compartiendo la experiencia de estar en la ciudad.
Se destaca la calidez del ambiente y la coincidencia de encontrarse con compatriotas en el extranjero, generando un sentimiento de cercanía y familiaridad a pesar de la distancia.