Se narra la particular historia del arquero Josimar Evora Díaz, apodado "Bosinha" (abuela en idioma local), quien pasó de tener pocos seguidores en redes a millones tras una destacada actuación en el Mundial.
Se resalta la importancia de las abuelas en la vida de los jugadores y se menciona el caso de la madre del arquero, quien tuvo dificultades para viajar a Estados Unidos debido a problemas económicos, lo que generó la intervención de Marco Rubio.
Se compara la relación del arquero con su abuela con la de Messi y su abuela, y se menciona que el jugador también trabajaba en electricidad para complementar sus ingresos.