El fenómeno de Bosinha, un jugador amateur que alcanzó una popularidad masiva durante el Mundial, es destacado. Pasó de tener 50.000 seguidores al inicio del torneo a 27 millones, atrayendo la atención de marcas y clubes, incluido el Inter Miami.
Se resalta la historia personal de Bosinha, quien a sus 40 años, siendo electricista, ha llegado al pico de su carrera. Su éxito se atribuye al mérito deportivo y a su destacada actuación en varios partidos, contrastando con casos como el de Tim Payne, quien no tuvo un rendimiento comparable.