Se aborda la angustia que genera la deuda y la inflación descontrolada en la sociedad argentina. Se plantea que la imposibilidad de cubrir las necesidades básicas y la tendencia al endeudamiento generan un sentimiento de responsabilidad por el propio fracaso.
Se distingue entre la deuda voluntaria y la que se impone por la situación económica, dificultando la claridad en momentos de crisis. La imposibilidad de cubrir lo básico, y no un gasto superfluo, es el detonante de esta angustia, comparándola con la sensación de no poder alcanzar algo en un sueño.