Se describe un panorama de sufrimiento y desesperación, donde las enfermedades y los dolores dominan el cuerpo, superando el efecto de las pastillas. Se mencionan personas sin hogar, hospitalizadas, perdidas en el alcohol y las drogas, y encarceladas, sintiendo que no hay solución ni salida.
En medio de esta angustia, se invoca la mano poderosa de Jesús para sanar, liberar de dolores, angustia, opresión y pensamientos de muerte. Se busca recibir paz, luz y vida a través de la oración y el poder del espíritu.