El matrimonio Antonio Pérez y Carillaba enfrenta el juicio por la desaparición de Loan, con fiscales que sostienen la imputación de delito sexual. La defensa cuestiona las pruebas, especialmente las telefónicas, que vinculan a Pérez con el comisario Maciel.
Se revelaron audios donde Pérez expresa temor a que le planten evidencia, sugiriendo un posible conocimiento previo de dificultades legales. La respuesta servicial de Maciel ("Para eso estamos, Pérez") ante la consulta sobre dejar la camioneta frente al destacamento aumenta las sospechas sobre su complicidad.
La defensa intenta desestimar la prueba de rastreo odorífico, argumentando que los vehículos no fueron preservados adecuadamente. La hipótesis de que Pérez y Maciel mantenían intercambios directos y que existía un temor a que se implantara evidencia falsa es central en la estrategia de la defensa.