Una niña de 15 años, identificada como Candela, murió tras recibir un disparo en la cabeza durante un tiroteo en el barrio. El enfrentamiento se habría originado por una disputa territorial.
Según los vecinos, se escucharon más de 20 disparos y las familias se refugiaron en sus casas. La víctima fatal, que no tenía relación con el conflicto, recibió el impacto de bala de forma accidental. Una familiar también resultó herida y se encuentra en estado grave.
La indignación de los vecinos provocó una pueblada, en la que quemaron la casa de uno de los supuestos responsables del hecho.