Las guerras en Ucrania e Irán han tenido un impacto significativo en los precios mundiales del petróleo y los fertilizantes, insumos clave para la producción de alimentos. Si bien el índice de precios de alimentos de la FAO cayó ligeramente en junio, se mantiene un 1.7% más alto que el año anterior.
El conflicto en Ucrania, en particular, ha afectado la oferta mundial de cereales y ha contribuido al aumento de precios. El índice mundial de alimentos alcanzó máximos de tres años en abril tras el estallido del conflicto en Irán, y aunque se ha desacelerado, los precios de algunos productos como el arroz y la carne (especialmente aves de corral) siguen en alza debido a la fuerte demanda global.
La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) monitorea mensualmente las variaciones de una cesta de productos alimenticios. A pesar de la leve caída en junio, la persistencia de conflictos y la volatilidad en los mercados de materias primas sugieren que la presión inflacionaria sobre los alimentos podría continuar.