Las guerras en Ucrania e Irán han elevado los precios del petróleo a máximos históricos y han restringido el acceso mundial a fertilizantes, insumos clave para la producción de alimentos.
El índice de precios de alimentos de la FAO cayó ligeramente en junio, pero se mantiene un 1,7% más alto que el año anterior. Los precios de cereales, azúcar y lácteos bajaron por mejor oferta, pero la carne y el arroz alcanzaron récords históricos.
Vladimir Putin reconoció una "cierta escasez" de combustible en Rusia debido a ataques ucranianos, aunque minimizó su criticidad.