El "grupo del hotel" en el caso Loan es acusado de haberse beneficiado económicamente de la desaparición del menor, cometiendo delitos como defraudación a la administración pública y privación ilegítima de libertad.
Se alega que utilizaron la desaparición de Loan para obtener fondos a través de facturas y pericias, y que mantuvieron a los imputados en un hotel.
Estos actos, aunque no directamente relacionados con la sustracción de Loan, son considerados graves y se juzgarán en el mismo proceso para evitar la contaminación de pruebas.