El geógrafo Antonio Delicio explica que Venezuela se encuentra en una zona sísmica debido al encuentro de la placa del Caribe y la placa de Sudamérica, lo que genera actividad en las fallas geológicas. Detalla que el primer terremoto ocurrió en la falla de Boconó, mientras que el segundo, de mayor impacto en La Guaira, tuvo su epicentro más cerca de la costa, explicando así la devastación en esa área.
Delicio enfatiza la relación entre amenaza y vulnerabilidad en los desastres naturales. Señala que, si bien Venezuela ha experimentado sismos de gran magnitud históricamente, la vulnerabilidad se incrementó debido a construcciones inapropiadas en zonas costeras, especialmente después del deslave de Vargas en 1999, y la falta de cumplimiento de normativas de construcción y gestión de riesgos.