Se entrevista a un argentino que consiguió entradas para el Mundial a través de la lotería de la FIFA, pagando 400 dólares, un precio considerado oficial y más bajo que el del mercado secundario.
El entrevistado expresa su emoción por ver a Messi y valora la experiencia por encima del costo de la entrada. Menciona que tiene un tatuaje de Messi y que el astro argentino le firmó el brazo en la Copa América, compartiendo su cuenta de Instagram para mostrarlo.
Se compara la experiencia con la de ver a Maradona y se reflexiona sobre el valor sentimental de presenciar los partidos de la Selección.