Se analiza la estrategia de Noruega en el Mundial, que consistió en reservar a sus titulares en el partido contra Francia para llegar con el equipo completo a las instancias definitorias. Esta táctica, si bien implicó una derrota abultada ante Francia, les permitió afrontar con frescura los siguientes encuentros.
La decisión del técnico noruego de utilizar suplentes contra Francia resultó ser exitosa, ya que Noruega logró avanzar en el torneo y eliminar a Brasil, demostrando la efectividad de su planificación a largo plazo.