El escándalo FIFA-Estados Unidos escala. La decisión de levantar la sanción a Balogún, figura estadounidense, tras presunta intervención de Trump, genera un debate sobre la influencia política en el organismo rector del fútbol.
Se cuestiona la legitimidad de la FIFA y la imparcialidad de sus decisiones, especialmente ante la cercanía de eventos importantes como la Copa América y el Mundial en suelo estadounidense. La figura de Infantino se ve envuelta en la polémica.
La capacidad de Estados Unidos para albergar eventos de esta magnitud se pone de relieve, mientras se especula sobre la posibilidad de que el país se beneficie de decisiones favorables en el ámbito deportivo. El escándalo podría tener repercusiones a largo plazo en la credibilidad de la FIFA.