Se discute si el vocero presidencial, Javier Rabier, necesita estar físicamente en Buenos Aires para cumplir sus funciones. Se argumenta que, si bien la tecnología permite la comunicación a distancia, la presencia física es crucial para interactuar con ministros y periodistas en momentos de crisis.
Se menciona que Diego Santilli podría asumir un rol en la comunicación política, lo que generaría dudas sobre la necesidad de Rabier. Se reitera que el vocero debe estar a disposición del presidente y del país, y que un trabajo "part-time" no es compatible con el cargo.