Se debate si el vocero presidencial puede comunicarse a distancia en caso de emergencia o si debe estar presente en Buenos Aires. Se argumenta que la comunicación por Zoom no es suficiente y que la presencia física es necesaria para interactuar con periodistas y funcionarios.
Se menciona que Diego Santilli podría ser la figura encargada de la comunicación en caso de ausencia del vocero, lo que generaría interrogantes sobre la pertinencia del cargo de Rabier. Se insiste en la necesidad de un vocero presente y disponible.