Se comentan los exorbitantes precios de las entradas para la final del Mundial en Nueva Jersey, que rondan los 15 mil dólares. Se describen los estadios de Estados Unidos como impresionantes y modernos.
Se hace una comparación con eventos pasados, como la boda de Taylor Swift y Adam Sandler, y se menciona a Maradona y Bilardo en un contexto de anécdotas deportivas.
Se discute la cuestión del aire acondicionado en los estadios, comparando con la experiencia en Qatar, donde los partidos se jugaban de noche para mitigar el calor, y se menciona que algunos estadios sí contaban con climatización.