Se exponen los problemas "invisibles" generados por las bolsas plásticas, como la obstrucción de desagües y arroyos en zonas urbanas. Al llegar al agua, estas bolsas se fragmentan en microplásticos, contribuyendo a la contaminación.
Se advierte que las bolsas reutilizables tampoco son una solución perfecta, ya que muchas están hechas de fibras plásticas que liberan microplásticos con el uso y desgaste. Además, la tendencia a acumular estas bolsas en casa reduce su impacto positivo. El reciclaje de bolsas plásticas es ineficiente, con menos del 10% recuperándose a nivel mundial, y las bolsas finas son especialmente problemáticas para las plantas de reciclaje.