Yamila, hermana de la víctima de Alberto Martín del Valle, relató en "Cámara del Crimen" cómo la familia denunció el abuso sexual ocurrido en Puan en 2009.
A pesar de contar con pruebas contundentes como el ADN y el secuestro del arma utilizada, la causa no avanzó durante años, y Del Valle permaneció prófugo.
La familia se acercaba a la comisaría en busca de novedades, recibiendo respuestas evasivas y la indicación de que esperaran a que el prófugo fuera detenido al votar, lo que evidenciaba la falta de acción.
Se detalló que Del Valle, para evadir la justicia, no utilizó su nombre real y se cree que se movía con identidades falsas como Martín Morales o Martín Lescano.
El testimonio de Yamila subraya la frustración y desesperación de las víctimas ante la lentitud y aparente inacción del sistema judicial.