El cronista se encuentra en un evento donde se destacan comidas y atracciones relacionadas con el anime y la cultura pop.
Se menciona una papa frita de 30 centímetros preparada por Rubén, la cual es probada por el cronista y calificada como "excelente" y "muy rica".
Además, se hace referencia a la posibilidad de postres y la presencia de animales, comparando el lugar con una "granja de cenizas" y luego una "granja de chocolatón".
El cronista interactúa con jóvenes que asisten a una feria de K-pop y anime, quienes saludan a sus familias.