Se cuestiona la teoría del choque como causa de la desaparición de Loan, argumentando que la geografía del lugar (una curva con vegetación) impedía la visibilidad. La querella considera que la teoría del choque pierde sentido ante la imposibilidad de ver lo que había detrás de la curva.
Se menciona que los investigadores dan importancia a la hipótesis de que Loan pudo haber sido atropellado y su cuerpo ocultado. Se realizaron rastrillajes en la zona en busca de evidencia, sin resultados positivos hasta el momento.
Se pone en duda la versión de los hechos, cuestionando cómo Loan pudo haber llegado desde el árbol de naranjas hasta la tapera para ser llevado por Pérez y Escaillaba. A pesar de que los perros rastreadores detectaron olor compatible en los vehículos de los imputados, no hay evidencia de quién levantó al niño y lo colocó en el coche.