Se cuestiona la efectividad de la gestión de Santilli, calificándola de "espantosa" y "horrible", y se advierte que acelerar medidas ineficaces podría empeorar la situación.
Se destaca la parálisis en la gestión y la alarmante subejecución presupuestaria en algunas áreas, alcanzando niveles nunca vistos. Se señala que, a pesar de ser julio, las partidas presupuestarias de varios ministerios no han sido ejecutadas adecuadamente.