Se relata una época de crisis económica que obligó a la familia a buscar oportunidades laborales fuera de su localidad. Ante la imposibilidad de mantener a todos en la propiedad familiar, los padres incentivaron a sus hijos a trabajar y generar ingresos externos.
Esta decisión marcó un punto de inflexión, impulsando a los hermanos a buscarse la vida y a adquirir experiencia en el mercado laboral. La necesidad de adaptarse a las circunstancias adversas fortaleció su carácter y su determinación para salir adelante.